De la adversidad a la oportunidad

De la adversidad a la oportunidad

Una historia contada desde la experiencia de uno de nuestros pacientes*.

Dios, estar con él me ha dado paz, y me llena de confianza, esa claridad me ha permitido encontrar personas a las cuales también les dedico mis oraciones. Siempre hay alguien que necesita más que uno.

En la clínica pensé, ¿por qué yo?, y los por qué me llevaron al pasado. Solo fue media hora y desde entonces cambie a los «para qué » te dan futuro y esperanza.  Dios me tendrá destinado para muchas cosas buenas.

Familia, hoy está enfermedad me ha mostrado la resiliencia de mi linda familia, el cariño y amor desinteresado, siempre con espíritu de apoyarme, un eterno agradecimiento y un compromiso por hacer lo que me toca. Mi motivación, mueve mis fibras más profundas, no hay mejor amor. Dura prueba, dura prueba. Sin embargo, cuando llega Gaby, en mi casa sólo se oyen risas. Siempre consejera, gracias amor, eres un sol para todos, trato todos los días dar el 100.

Motivación, creer en mi trabajo al realizar las terapias.  Es por mí, para obtener resultados, la clave es terapia, terapia y más terapia, me piden 50 hay que hacer 100 jajaja, no siempre el cuerpo lo sabe pero la mente sí, y después el cuerpo para, y la mente se resigna, todavía no llega la sensibilidad, ya dos años, sin embargo, todos los días el mismo propósito, mejorar, está en mi pensamiento. Es permanentemente.

En el final de mi segundo cuaderno me aburrí de las planas y decidí pintar, sentir el reconocimiento por un dibujo, es cómo un cambio de pilas, te embarga la alegría y como un sello, comencé con pájaros porque era mayor el reto, de todas las formas, tamaños, colores, posiciones, gustos, hay que arriesgarse, siempre, se podía y no lo sabía.

Todavía no siento los micropuntas y los colores físicamente, la izquierda me ayuda a colocarlos en la derecha y hoy, ya no salen disparados. Ah! y ya no peleo con las tapas, a veces hasta 20 minutos para abrirlos, hoy prueba superada, hasta para dar la vuelta al mundo se empieza por un paso, pero hay que darlo. ¡Arranqué!

El aquí y el ahora, en el  pasado, no quise pensar hacia atrás, igual ya no podía cambiarlo y hacia adelante,  era pura especulación, entonces entendí el valor del presente, un presente que me voy construyendo, es vivir el momento,  el día y ya.

Creer, pasa el tiempo y cada vez hay más resultados, soy imperfecto, en un cuerpo imperfecto y me sirve para entender que puedo, al menos lo intento, a mejorar se dijo, todo el tiempo.

Resultados, son la manera de validar lo valioso de las terapias, me convierto en mi mejor vendedor, eso ha hecho ésta enfermedad, la mejor versión de mí, me exige, así cueste, no hay zona de confort. ¿Mejorado o por mejorar, para qué o para quién? Para los demás claro, para dar ánimos a otros, para apoyar, para sentir, para oír, para ser generoso y reconocer de los demás todo lo bueno, valorar.

Amistad, no es solo mi círculo de amigos, preocupados todos por mí, pero es más un gran sentimiento de solidaridad con mi adversidad, me llegó de todas partes, gracias a todos.

¿La Felicidad existe para mí?  pero claro que sí, porque no lo centré en mi rehabilitación, lo centré en la tranquilidad y optimismo, y transmitirlo a los que me rodean, me he gozado siempre este viaje, no se ha donde llegaré, pero este viaje todavía no termina, y he sido feliz, me ha dado sentido.

Positivo, no es de resistencia, o de ser fuerte, o de aguantar, es trabajo mental, ya lo que pasó fue historia,  y lo que sucede ahora depende de mí,  así que siempre veo lo bueno o a veces simplemente no me centro en lo que no vale la pena, en la vida hay que cosechar, hay que trabajar, hay que soltar, Dios dice: “ayúdate que yo te ayudaré”, es mi responsabilidad.

Creer sobre resultados realistas, si es verdad, hoy dependo de una persona que me asiste, me ayuda, hace determinadas tareas para mí, pero mi ayuda es pensar, es meditar y ponerlo en práctica, es buscar mi mejor yo, eso me hace más fuerte. Focalizado.

Este Síndrome se llama Guillain  Barré,  te enferma los brazos, manos, la columna,  las piernas y los pies, pierdes fuerza y sensibilidad y la terapia física y ocupacional trabaja todo lo anterior, no siempre se recupera,  pero gracias a los fisioterapeutas y terapistas ocupacionales todo se trabaja, no me pasan nada. ¡sí se puede!

La experiencia me dice que el mayor trabajo es mental, es la fuerza mental y la actitud positiva la que te saca adelante, te da visión, esperanza y se asumen los problemas de manera diferente. Estoy tranquilo…

Discapacidad, sin yo quererlo quedé admitido en ese club, nadie me lo pidió, pero mi reto es asistir a él sin secuelas. Todos los días trabajo por eso.

El mayor de los respetos por ellos, son mi espejo, ya quedó aceptado.

Valorar cada sentimiento cercano, este proceso te vuelve sensible a eso. Doy Gracias por eso.

Respeto, considero que el que trabaja por otros, merece todo el respeto, su dedicación influye en el bienestar de otro, sobre todo en su entorno, algún día lo haré, así sea un » lo haces bien» o un «va mejorando». Las familias lo agradecen, pero cuándo es verdad claro.

Agradecimiento, por mi familia, por mi linda esposa Gaby, mi hija María Camila, mi hijo Simón, mis suegros Martha y Efraín, mis cuñados, sobrinos, en fin, amigos, cercanos y no tan cercanos, qué a la final, se vuelven compañeros de este viaje, gracias a todos por todo y por tanto. Mi eterna gratitud.

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